del diminutivo de puto.

Una semana movidita: juegos y dopping, guerra y pass, Sarko y la red Voltaire (o Wisner y Meyssan).
En fin, debe ser el calor(ón) de Agosto en Barcelona lo que no me deja pensar claramente, y como bien dice el bueno de Sancho, cada uno carga con lo que tiene.
Estos ojos… después de conectarme, profundamente y concientemente con el largo y sufrido trajín de la misera humanidad, después… me dicen:
“Son necesarios hombres como estos para poder conducir el destino de la gran Rusia”.
Debe ser el calor.







Que pedazo de hijo de putin!!!